
Voy a inaugurar este blog pues sus fundadores, Óscar y Alicia, Alicia y Óscar, tanto da, monta tanto el uno como el otro, pues digo que lo voy a inaugurar yo ya que no hay forma de que ellos salgan de esa musa que les anda rondando todo el día y los tiene abocados a escribir sendas novelas que…
- ¡Oye, ¿qué haces con el ordenador?!
- Schhhhh, calla Mini, eres una gata entrometida y chillona. Hablas tanto que te delatas a cada momento.
- ¡Ja,ja! Ya habló la gata lista, Betty la intelectual. Ya verás como te pillen tecleando en su ordenador, te van a colgar de los bigotes.
- Mira, algo tenía que hacer. Esto de vivir en una casa de escritores es lo que tiene, ahora andan con la musa pegada a la oreja, luego andan torturados por una página en blanco, luego con bloqueos, en fin, un sin vivir y el blog muerto de asco.
- Pero…
- Ni pero ni narices, o te apuntas o cierras la boca y te vas a menear la cola a otra parte.
- Vale, vale, qué genio tienes, si ya lo dicen todos que eres una orgullosa.
- Sí, y tú una pelota que restriega su cuello con el primero que entra por casa.
- Oye, guapa, será que no te gusta a ti que te digan que eres una belleza.
- Mini, manos a la faena. Seguimos, si quieres un rato cada una. Sigo yo…
Bueno, como decía, estos Humanos ya me tienen hasta el gorro. Estoy harta de oírles decir que si “vamos a hacer un blog”, que si “ya verás qué bien nos lo pasaremos”, que si “es una oportunidad para que nuestros textos y nuestras opiniones se puedan encontrar en Internet”... Paparruchadas. Menudo par de zangolotinos están hechos estos dos. Total, que he decidido montarles yo el blog y dárselo mascadito y en bandeja de plata, a ver si así se ponen a trabajar en él de una vez. A ver, ¿cómo era esto? Ah, sí: añadir gadget; ahora le doy al intro y...
- Oye, Betty, ¿y por qué pones Humanos con mayúscula? Si tan tontos son, ¿no sería mejor en letra minúscula, tan minúscula como su cerebro?
- Tienes razón, Mini. Lo único que tienen estos dos trastos de mayúscula es la limitación de su intelecto de simios.
- ¿Y es normal que tengamos que ser nosotras quienes les diseñemos el blog y se lo pongamos en marcha?
- Es normal porque si no es así, dentro de diez años continuarán hablando y fantaseando sobre lo estupendo que sería tener un blog y bla, bla, bla. Recuerda que no son gatos, son dos simples homínidos que se creen inteligentes porque leen libros y les gusta escribir.
- Eso es cierto. Siempre están alardeando de lo mucho que leen. Que si Auster por aquí, que si Irving por allá, que si McEwan o Murakami más arriba, que si Crowley o Easton Ellis más abajo... ¡Qué pesados! Como si eso le pudiese interesar a alguien.
- Pues no es eso lo peor. Ahora resulta que...¡¡¡escriben!!! O al menos eso creen, todo el día tecleando en el ordenador, hablando de sus patéticas historias y sus infumables personajes, urdiendo ridículas tramas más vistas que el tebeo y argumentos que sólo podría tragarse un humano, y además lerdo y botarate.
- ¿Y tú crees que alguien va a leer este blog?
- Seguro. Hay miles de humanos engreídos y pagados de sí mismos como ellos. Ni te imaginas la de personas, como se llaman ellos a sí mismos, que leen y escriben y adoran eso que califican como “literatura”.
- Literatura. Qué aburrimiento. No saben ni divertirse. Mira que perder el tiempo mirando símbolos negros puestos aleatoriamente sobre páginas en blanco, en lugar de disfrutar del sol y el calor y cazar moscas y jugar con ratones de peluche y...
- Déjalo ya, Mini, no vamos a conseguir que cambien, así que es mejor darles un empujoncito con esto, que buena falta les hace, a ver si dejan de dar ya la tabarra con el cuento del blog y nos dejan tranquilas de una vez.
- ¿Pero no te fastidia que tengamos que hacer de “negros” de este par de antropoides disfuncionales?
- Sí, porque encima luego presumirán de blog, y de que ellos lo han hecho solitos y tal. Pero piensa una cosa: al menos dejaremos de oírlos hablar sobre ello una y otra vez. Ahora ya no tendrán excusa alguna. Tienen el blog diseñado y hasta les hemos hecho la primera entrada. A partir de aquí... ¡que espabilen ellos solos!
- ¡Yo, yo, quiero escribir!
- Vale, pesada, pero hazlo tan bien como yo.
- Calla, presumida. A ver…
- Tienes razón, Mini. Lo único que tienen estos dos trastos de mayúscula es la limitación de su intelecto de simios.
- ¿Y es normal que tengamos que ser nosotras quienes les diseñemos el blog y se lo pongamos en marcha?
- Es normal porque si no es así, dentro de diez años continuarán hablando y fantaseando sobre lo estupendo que sería tener un blog y bla, bla, bla. Recuerda que no son gatos, son dos simples homínidos que se creen inteligentes porque leen libros y les gusta escribir.
- Eso es cierto. Siempre están alardeando de lo mucho que leen. Que si Auster por aquí, que si Irving por allá, que si McEwan o Murakami más arriba, que si Crowley o Easton Ellis más abajo... ¡Qué pesados! Como si eso le pudiese interesar a alguien.
- Pues no es eso lo peor. Ahora resulta que...¡¡¡escriben!!! O al menos eso creen, todo el día tecleando en el ordenador, hablando de sus patéticas historias y sus infumables personajes, urdiendo ridículas tramas más vistas que el tebeo y argumentos que sólo podría tragarse un humano, y además lerdo y botarate.
- ¿Y tú crees que alguien va a leer este blog?
- Seguro. Hay miles de humanos engreídos y pagados de sí mismos como ellos. Ni te imaginas la de personas, como se llaman ellos a sí mismos, que leen y escriben y adoran eso que califican como “literatura”.
- Literatura. Qué aburrimiento. No saben ni divertirse. Mira que perder el tiempo mirando símbolos negros puestos aleatoriamente sobre páginas en blanco, en lugar de disfrutar del sol y el calor y cazar moscas y jugar con ratones de peluche y...
- Déjalo ya, Mini, no vamos a conseguir que cambien, así que es mejor darles un empujoncito con esto, que buena falta les hace, a ver si dejan de dar ya la tabarra con el cuento del blog y nos dejan tranquilas de una vez.
- ¿Pero no te fastidia que tengamos que hacer de “negros” de este par de antropoides disfuncionales?
- Sí, porque encima luego presumirán de blog, y de que ellos lo han hecho solitos y tal. Pero piensa una cosa: al menos dejaremos de oírlos hablar sobre ello una y otra vez. Ahora ya no tendrán excusa alguna. Tienen el blog diseñado y hasta les hemos hecho la primera entrada. A partir de aquí... ¡que espabilen ellos solos!
- ¡Yo, yo, quiero escribir!
- Vale, pesada, pero hazlo tan bien como yo.
- Calla, presumida. A ver…
Estamos en que están abocados en sendas novelas que según ellos seguro que los van a llevar al éxito más absoluto y gracias a lo cual vamos a comer latas de bocata di cardinale por siempre jamás. Por eso mismo estaremos vigilando y desde la sombra les haremos de asesoras literarias. Sin que lo sepan, pues los Humanos son muy engreídos y dejaremos que se piensen que es idea suya. Desde aquí hemos oído que pretenden dar a conocer sus novelas, algunas darlas a leer, abrir un espacio para hablar de libros y comentarlos, facilitar a otros conexiones para concursos de esos que los llevan al éxito a los escritores…
-¿Qué más Betty, te acuerda de algo más?
- Hummmm, sí, quieren poner un montón de enlaces a otros blogs, páginas de internet…
- ¡Ahora recuerdo!
- No chilles tanto. Oí que hablaban de aunar esfuerzos para facilitar la vida a otros escritores que como ellos sufren en silencio.
- ¿Cómo firmamos esto, a su nombre, para que no se entere nadie de lo zanguangos que son?
- Ni hablar, que se avergüencen un poco.
- Hummmm, sí, quieren poner un montón de enlaces a otros blogs, páginas de internet…
- ¡Ahora recuerdo!
- No chilles tanto. Oí que hablaban de aunar esfuerzos para facilitar la vida a otros escritores que como ellos sufren en silencio.
- ¿Cómo firmamos esto, a su nombre, para que no se entere nadie de lo zanguangos que son?
- Ni hablar, que se avergüencen un poco.
Firmado: las gatas literatas. Betty y Mini
